martes, 8 de noviembre de 2011

406. genialidad comprendida


En principio, calificar a otro de genio parte de la incomprensión total de lo que dice o hace. Desde ese punto de vista el genio está al nivel del estúpido si se considera estúpido a aquel que no se hace entender.
Ahora bien, teniendo en cuenta que se llama a otro genio porque no se lo entiende, la reflección debería ser más personal y, antes de afirmar que algo incomprendido es una genialidad, debería apoyarse en aquello que entiende y conoce, que es la propia estupidez, y afirmar que los asistentes somos todos estúpidos antes que quien es calificado como genio lo sea en realidad.
En general, suele aparecer otro tipo de genio proclamado que es aquel que hace sentir inteligente a quien lo lee o escucha, a pesar de que ninguno lo sea tanto.
En ambos casos se puede concluir que aquello de la genialidad es una gran indeterminación de la que sólo hablamos los estúpidos.

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