miércoles, 9 de noviembre de 2011

209. trabajadores


Antes que limosneros, los limosneros son vendedores.
¿Vendedores de qué?
Venden lo que vale que un transeúnte caritativo se meta la mano al bolsillo para sacar un par de monedas.
¿Qué será eso que venden y que es tan barato?
Suciedad, miseria, pereza, mal olor, vicios y pobreza.
El limosnero trabaja aunque no lo parezca. Su trabajo es no trabajar.
¿No es un trabajo acaso andar sucio, dormir en el suelo, comer sobras de oficinista y extender la palma a la gente ocupada?¿No es un trabajo más duro y peor pago que la mayoría de los trabajos?
Para la gente de bien, vivir así se llama vivir la vida fácil como si obedecer a un jefe y cobrar en un banco fuera más difícil que comer pan duro sin tener dientes.

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