miércoles, 12 de octubre de 2011

362. ciencias de la vida


El ritual de sacrificio es también un ritual de iniciación para el pequeño científico que, a través de una importante lección, aprende que todo lo que se abre por la mitad, es decir, lo que se puede estudiar, debe estar preferiblemente muerto.
Detrás del aprendizaje se esconde un impulso sádico, mortecino y morboso que toma la forma de discurso importante en nuestras mentes ingenuas, siempre hambrientas como el perro que olfatea verdades intrascendentes en los rectos de sus semejantes.
Detrás de las llamadas 'necesidades básicas', hay secretos horribles que guardamos con la seriedad porque, extrañamente, nadie podría soportar que fueran tomados por chistes.
El humor y la realidad, para gente tan positiva, se han convertido en una verdadera prohibición moral, a diferencia de la muerte innecesaria bajo el sagrado pretexto del aprendizaje científico.
¿Por qué las ciencias de la vida se dedican a estudiar la muerte?

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