Purulencia verborrágica. Dolor que late a ritmo de corazón embadurnado de sagrado colesterol. Bitácora de la explosión del imperio de la grasa y las visceras freídas.
jueves, 1 de septiembre de 2011
caso de violación
Se puede contemplar la posibilidad de que el niño fuera entrenado para dejarse violar por un perro que seguramente no quería hacerlo.
Se puede decir que el entrenador fue entrenado para entrenar perros violadores.
Se puede decir que sólo el perro está encerrado y que es el más abusado.
El único inocente, de todas maneras, es el perro.
La justicia suele confundir el hecho de no ser culpable con la inocencia.
Hay culapables que no sienten culpa y culposos que no son culpables. Hay culpables que son inocentes y no logran notar sus culpas.
Es raro que llamen justicia a algo que no es justo. Es raro que un perro sea entrenado para violar cuando para él no existe la violación.
La idea de violación acabó con la vida de un perro culpable de ser inocente y la de un niño culpable.
¿De qué puede ser culpable un niño?
De todo; del único verdadero crimen que existe en el mundo. No hay peor criminal que quien se reconoce como ser humano.
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