martes, 21 de junio de 2011

42. consejo


Cuando vengas a mi con ese discursillo acerca de perseguir mis sueños, me permitiré recordarte que sólo durmiendo se alcanzan los sueños.
En segundo lugar, apelando a tu evidente experiencia onírico-teórica, te voy a solicitar que me resuelvas una duda que me atormenta.
¿Crees tú que Adolfo Hitler necesitó de alguien que le diera un consejo oportuno para que, a pesar de los obstáculos que le puso la vida, nunca se rindiera en la conquista de sus sueños?
No dejo de pensar en lo que me dijiste y me pregunto si en realidad quieres saber con qué sueño yo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario