Purulencia verborrágica. Dolor que late a ritmo de corazón embadurnado de sagrado colesterol. Bitácora de la explosión del imperio de la grasa y las visceras freídas.
lunes, 15 de agosto de 2011
127. trabajo
¿Qué hago para vivir?
La verdad no mucho. No es que respire porque quiero.
Si mis carnes no hicieran solas lo que hacen para mantnerse (muchas veces sin mi consentimiento), no serían más que carnes.
Por lo menos eso es lo que piensan mis sesos a los que, por ningún motivo, les gusta la idea de creer que son carne también y la desprecian desde arriba.
Mi cuerpo quere mantenerse vivo y me quiere matar.
Ya entrado en paranoia, entiendo que mi cuerpo me impulse a comportarme como un bárbaro con la esperanza de que sufra un accidente y quede como un vegetal.
Se acabarían los trabajos estúpidos y las disertaciones inútiles.
Tal vez hoy sea un buen día para echar unos clavados en el inodoro.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Damn!! yo a veces hablo con mis tripas, pero veo que tu las dominas....
ResponderEliminarhttp://abscesocarnal.blogspot.com/2011/05/dominio-publico.html
ResponderEliminar